Es una historia de 38 años que comenzó el día 26/01/80. Fue cuando recibí una llamada de Caio para trabajar como Office Boy del D.P. No me imaginaba que esa conexión cambiaría mi vida. En Caio, tuve la oportunidad de evolucionar profesionalmente, formar a mi familia, criar a mis hijos y participar en la vida de mis nietos. Trabajando en la Caio realicé mis sueños, siendo uno de ellos muy reciente: cursar la facultad Derecho, mi 5º curso superior.
Siempre digo que todos pasaremos, pero Caio permanecerá. Por eso, tenemos que cuidar de la empresa como nuestra, pues un día, las futuras generaciones estarán aquí. Que podamos dejar como legado, el amor a esta empresa.
Mi sangre es Azul. Soy Caio Induscar.

Roberto José Giandoni